Hoy he tenido un día horrible en raid. Hacía mucho tiempo que no lo pasaba tan y tan mal y no me he divertido para nada. A punto he estado de arrancar de raíz el ordenador y sólo mi orgullo me ha permitido continuar. Y os preguntaréis, ¿qué le ha pasado a la nuestra enanilla? pues que no se puede ser más inútil y más manca.
Jefe: Bethi'lac 25N. Normalmente cuando he entrado a hacer este jefe me he quedado siempre abajo, nunca he subido ni había sido la encargada de sanar tanque. Me quedaba abajo, en mi grupito, con mi pocito, sanando a la gente, especialmente a los pícaros y a los brujos. Hasta allí mi existencia siempre fue placentera, pastaba tranquilamente en las praderas de las Tierras de Fuego sin mayor problemática que la de conservar mi maná y que el brujo no se me muriera. Sin embargo, por problemas técnicos llamados "vacaciones" (odio irme de vacaciones en agosto, siempre he preferido julio, no viene a cuento, pero bueno xD) me ha tomado asumir un rol que no había hecho en mi vida salvo dos trys al principio de los tiempos: subir a la tela de araña. Simplemente me han dicho: "Joss, sube" y me han dejado allí tranquilamente, llena de inquietudes. "¿Cómo hago para subir? ¿Me quitarán los hilos? ¿Avisará el tanque de que está arriba? ¿se recibe mucho daño allí? ¿Por qué me meto en estos líos?"
Jefe: Bethi'lac 25N. Normalmente cuando he entrado a hacer este jefe me he quedado siempre abajo, nunca he subido ni había sido la encargada de sanar tanque. Me quedaba abajo, en mi grupito, con mi pocito, sanando a la gente, especialmente a los pícaros y a los brujos. Hasta allí mi existencia siempre fue placentera, pastaba tranquilamente en las praderas de las Tierras de Fuego sin mayor problemática que la de conservar mi maná y que el brujo no se me muriera. Sin embargo, por problemas técnicos llamados "vacaciones" (odio irme de vacaciones en agosto, siempre he preferido julio, no viene a cuento, pero bueno xD) me ha tomado asumir un rol que no había hecho en mi vida salvo dos trys al principio de los tiempos: subir a la tela de araña. Simplemente me han dicho: "Joss, sube" y me han dejado allí tranquilamente, llena de inquietudes. "¿Cómo hago para subir? ¿Me quitarán los hilos? ¿Avisará el tanque de que está arriba? ¿se recibe mucho daño allí? ¿Por qué me meto en estos líos?"

